Es un juego social muy conocido
que bien pudo jugarse en el “Titanic”
por caballeros y damas en salones
y así “matar el rato” en travesía.
Expone una metáfora muy simple
para aclarar conceptos económicos
que pueden resultar un tanto abstrusos,
y se ilustran con el "Juego de las Sillas".
Se colocan en un círculo las sillas,
-hay menos sillas que participantes-
se pone música y todos las rodean,
cesa de golpe y deben ocuparlas.
Las sillas es dinero que es la deuda
del “principal” -riqueza verdadera-
(digamos que es la base del asiento)
más respaldo de “intereses”, la entelequia.
Alrededor de esas sillas -el dinero-
bailan deudores en círculos malditos,
y a una señal deben allí sentarse;
equivale a decir que hay que saldarla.
Mas como no hay asiento para todos,
se dan codazos, empujones, zancadillas;
y sea otro quien se quede descompuesto
que "tonto el último" aquí nadie desea.
Siempre sobran por tanto desmarcados
que no tienen acceso a alguna silla:
en sociedad los patosos más lentos,
en este mundo los desfavorecidos.
¿Qué pasa con aquellos descolgados
que sin dinero -porque no hay asientos-
se les obliga a pagar sus deudas?;
deben buscar alguno "como locos".
Tampoco aquí se admiten taburetes,
sólo silla o sillón (pero sabemos
que tal no puede sacarse de la nada;
sólo del padre Sol y madre Tierra*,
y hay que poner en marcha entonces medios
para obtener los frutos de esas fuentes,
pero es el caso -como ya somos tantos-
que es muy difícil exprimir más las ubres**).
Resumo moraleja de esta historia:
los asientos -el dinero- es necesario
que represente verdadera riqueza;
debe haber más cuanto esta mayor sea;
pero intereses tan sólo son ficciones
que le quitan el puesto a mucha gente
pretendiendo injustamente beneficios
del esfuerzo y trabajo de los otros***.
En la metáfora son brazos y respaldo
-plus de comodidad para unos cuantos-
absorbiendo una madera necesaria
para hacer taburetes para todos.
Hay que adaptar el número de puestos
al verdadero nivel de la riqueza;
esto tan sólo el Estado puede hacerlo
suponiendo -quizá es mucho- sea honesto.
Y no le dé fácilmente a manivelas
para crear papel inflacionario
de dinero artificial para los gastos
a que son tan adeptos los políticos.
Debe haber crédito de escasos intereses;
prestar a gente capaz de devolverlo
creando riqueza de bienes y servicios
que después en todos repercutan.
Solo será sostenible un crecimiento
que se acompase a si crece la riqueza,
que en el fondo son energía y recursos
explotados por el humano ingenio.
Queden fuera del sistema los parásitos,
financieros-tiburones, usureros;
"leyes del juego" debieran ya cambiarse,
le dejo el reglamento a los expertos.
A su vez el “Titanic” es metáfora
del actual estado en las finanzas
y economía global yendo hacia el hoyo
chocando con el “iceberg” de la deuda,
que hoy en efecto la deuda es esa mole
que posee dos partes bien distintas:
“el principal” visible en superficie,
y “el interés” enorme y escondido,
ya no hay dinero para tapar sus grietas.
© albertotrocóniz / 12
Texto de: "TAL COMO LO VEO"
Imagen de: "FOTOTRATADA"
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